2. Dormir a horarios irregulares: el desorden que el corazón paga
El cuerpo funciona con un “reloj interno” llamado ritmo circadiano. Este regula cuándo descansar, cuándo liberar hormonas y cuándo el corazón debe relajarse.
Cuando te acuestas a diferentes horas cada día, ese reloj se desajusta.
Dormir bien no es solo cuestión de cantidad… también de regularidad.
Ejemplo común:
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Te acuestas a las 10 pm entre semana
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Te quedas despierto hasta las 2 am el fin de semana
Aunque duermas las mismas horas, el cuerpo pierde sincronía.
Consecuencias:
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La presión arterial no baja en el momento adecuado
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El corazón no entra en modo de recuperación
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Aumenta el estrés interno del organismo
Pequeños cambios en los horarios pueden generar grandes mejoras en energía y bienestar.