Historia y curiosidad
El tomate llegó a Europa desde América en el siglo XVI, y al principio fue visto con desconfianza. Con el tiempo, se convirtió en el corazón de la cocina mediterránea, sobre todo en Italia y España. La salsa de tomate casera se popularizó en el siglo XIX como acompañamiento de pastas, y hoy es uno de los pilares de la gastronomía mundial.
Ingredientes (para 4 porciones)
1 kg de tomates maduros
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
3 cdas de aceite de oliva
1 hoja de laurel
Sal y pimienta al gusto
(Opcional) 1 cdita de azúcar para equilibrar la acidez
(Opcional) hierbas frescas: albahaca, orégano o tomillo
Preparación paso a paso
Preparar los tomates
Haz un corte en cruz en la base de cada tomate.
Escáldalos 1 minuto en agua hirviendo y pásalos a agua fría.
Pela y pica en trozos pequeños.
Sofrito base
En una sartén, sofríe la cebolla y el ajo en aceite de oliva hasta que estén dorados.
Añadir tomates y especias
Incorpora los tomates picados, laurel, sal y pimienta.
Cocina a fuego medio-bajo durante 30–40 minutos, removiendo de vez en cuando.
Ajustar la acidez
Si la salsa queda muy ácida, añade una pizca de azúcar.