Conclusión
El apio no es una moda ni una solución mágica.
Es una planta humilde, económica y poderosa cuando se usa con respeto.
Consumido correctamente, puede convertirse en un apoyo natural para limpiar, desinflamar y equilibrar el cuerpo, ayudando a que la sangre, los riñones, el hígado y la piel funcionen mejor dentro de un estilo de vida saludable.
La clave está en cómo, cuándo y cuánto.