El vinagre blanco es una de las soluciones comunes que se usan en áreas con humedad, como los bordes de estanques, terrazas de piscinas o sótanos húmedos. Es altamente ácido y se cree que su fuerte olor interfiere con la capacidad de las serpientes para percibir el olor del aire correctamente.
Puede funcionar en situaciones que requieren una respuesta rápida y específica, pero el vinagre blanco actúa como un herbicida no selectivo. Puede dañar las plantas y alterar el pH del suelo, por lo que no se recomienda usarlo en exceso en el jardín.
Ajo y cebolla
Estos dos ingredientes tienen un olor penetrante a azufre, sobre todo cuando se cortan en dados o se pican, lo que supuestamente enloquece a las serpientes.
La gente suele dejarlos cerca de las entradas o preparar sus propios aerosoles con olor, pero aquí está el problema: una vez que empiezan a descomponerse, atraen a todo tipo de bichos, incluyendo insectos y alimañas, animales de los que se alimentan las serpientes. Además, las cebollas y el ajo son peligrosos para perros y gatos. Y, de nuevo, la evidencia científica sobre si a las serpientes les importa el olor de los restos de comida es bastante escasa.
Cítricos, hierba limón y citronela
Los cítricos y otras plantas como la hierba limón y la citronela son algunos de los pesticidas orgánicos más populares. Son plantas con fragancias intensas que normalmente nos encantan, pero que a los insectos, y según algunas serpientes también,