El cacahuate es probablemente el alimento más subestimado de cualquier tienda. Se vende a un precio accesible, se consume como botana sin mayor consideración y pocas personas lo asocian con algo más que un antojo salado. Pero la ciencia lleva décadas estudiando este pequeño fruto —que técnicamente es una legumbre, no un fruto seco— y lo que ha encontrado cambia completamente la percepción que la mayoría tiene de él.
Esto es lo que ocurre en el cuerpo cuando se consumen cacahuates de forma regular.
Lo que le pasa al corazón
El cacahuate tiene un perfil graso amigable y saludable, lo que favorece una disminución del colesterol total sanguíneo y del colesterol LDL —el malo— a la vez que puede incrementar el colesterol HDL —el bueno—. Según datos de la Fundación Española de Nutrición, por cada 100 gramos de maní se obtienen 23,4 gramos de grasas monoinsaturadas. Vozpópuli